Si padeces de varices, debes saber que, en el que caso de ser graves, podrían existir muchas complicaciones a partir de ellas. Por ejemplo, las varices pueden ocasionar cambios en la piel: aparecen manchas y se producen alteraciones en los tejidos, debido a que los nutrientes no llegan correctamente a esas zonas.

 

 

 

 

 

También son comunes las úlceras varicosas, a consecuencia de rascarse. Suelen presentarse en los tobillos y son muy dolorosas y difíciles de curas. Si se produce la ruptura de las varices, se producirán hemorragias, saliendo la sangre al exterior. Esto puede ser por haberse rascado, por un traumatismo o incluso sin razón aparente. Sin duda, son usuales las infecciones a causa de varices, que tendrán que ser tratadas muy insistentemente. Suele ocurrir después de las hemorragias, o simplemente debido a la fragilidad de la piel en esa zona de varices.

 

 

Lo mejor es no jugársela, someterse a un buen tratamiento de varices, y evitar todas estas (e incluso más) complicaciones.