Si tienes varices, pero no quieres someterte a un tratamiento de varices, estos remedios caseros pueden ayudarte. Por ejemplo, el té de corteza de castaño (que se realiza hirviendo durante 10 min 50 gramos de corteza de castaño de indias en un litro de agua) tras colarlo y beberlo, tiene una función desinflamante de las varices, que ayuda a la circulación.

 

 

 

 

También hay algunos aceites de flores fomentan la circulación, y únicamente necesitas masajear la zona de las varices con ellos, de manera suave y de abajo hacia arriba. Lo mejor es aplicarlo a la noche, para que haga efecto mientras duermes.

 

 

Por último, podemos añadir que el picante o chile tiene propiedades que descongestionan las venas, haciendo desaparecer las varices. Ingerir cantidades pequeñas de chile provoca una buena circulación de la sangre, para que puedas decirles adiós a todas las varices si no quieres realizarte un tratamiento para varices.