Organizar una boda es sin duda un gran trabajo, hay mil cosas por hacer, sin duda las principales decisiones que tienen que tomar los novios giran entorno al lugar de celebración, los invitados e invitaciones, el vestido, el ramo, los zapatos… sin embargo, no son los únicos detalles que hay que tener en cuenta.

Conforme vamos avanzando nos damos cuenta de que hay muchos otras muchas cosas que tener en cuenta, sobre todo si hablamos sobre la decoración. Si no queremos que nuestra celebración sea como todas, habrá que cuidar especialmente cada detalle, dedicando mimo y atención al ambiente que creemos. Ya os hemos hablado anteriormente de los meseros de boda y estos van estrechamente ligados a otro elemento fundamental: los centros de mesa para bodas.

 

 

Los centros de mesa son una parte importante de la decoración y tal como lo dice su nombre se ubican en el centro de la mesa. En combinación con la mantelería, realzan la coherencia de la cubertería y la vajilla e integran toda la mesa puesta en el ambiente de boda. No hace falta decir que, sea cual sea la temática, las flores son el elemento estrella escogido para los centros de mesa.

 

 

¿Cómo organizarlos? Parece que esta pregunta no tiene sentido según lo que explicamos anteriormente con relación a la definición del centro de mesa, ya que hace referencia a la ubicación del mismo y nos dice que es el en el centro de la mesa donde debe ir, pero si nuestra mesa no es cuadrada ni circular, sino que es rectangular o estilo presidencial, has pensado en cómo se vería con un solo centro de mesa? un poco sosillo, verdad? Por eso en estos casos hay que establecer un patrón y poner más de uno, cada “X” comensales.

 

 

 

También existen los centros de mesa flotantes o colgantes, una opción decorativa que está de tendencia esta temporada y con la que se logran resultados espectaculares, sobre todo si la boda es boho-chic, rústica o al aire libre, esas en que la naturaleza viva tiene un peso importante.

 

 

 

Una vez más, en la variedad está el gusto y las opciones son muchas y muy dispares pero recuerda que siempre debe mantener la armonía con los demás elementos decorativos de la boda. Vintage, romántico, playero, en colores rosas, azules, anaranjados, con las mismas flores del ramo de la novia…etc. Y no solo con flores, claro, también combinando opciones como globos, jaulas, cristales, vasos, copas o las velas que también pueden ser flotantes en agua y lucen delicadas y románticas.

 

 


Eso sí, hay que procurar que los centros de mesa no sean muy grandes para que no estorben ni dificulten a la hora de servir las mesas o establecer contacto visual entre los invitados. Este  detalle habrá que tenerlo en cuenta igual en las mesas presidenciales como en las redondas o cuadradas. La decoración no tiene por que ser funcional pero sí es esencial que no estorbe, que aporte y no que reste.